Llamando a las puertas del cielo nadie me contesta, abriéndolas a la fuerza vuelvo a a realidad.
Todo me arrastra, hasta el fondo. No puedo respirar, veo la muerte a lo lejos, quiero que se aleje, pero tenerla conmigo. Aquello que aprecié se lo llevó la marea. Sólo queda navegar o ahogarse.